
domingo, 31 de julio de 2011
Cultura y naturaleza humana

domingo, 17 de julio de 2011
Cruzando puentes

sábado, 16 de julio de 2011
Subir a las montañas

Dentro del mar

lunes, 4 de julio de 2011
Un Dios tecnológico

viernes, 1 de julio de 2011
El río bajo la luna

El azul de ese río es el más bello jamás contemplado. No puede haber un río igual. El agua suena a silencio paseante, a brisa sonámbula que trepa incesante el sendero mágico por el que ocurre su lejanía. El agua parece irse a alguna parte cuando la sigo con mi vista, hasta que ya no alcanzo a advertir su curso, pero entonces me sorprendo revivido al verla de nuevo aquí, pasando, siempre la misma agua, bajo los mismos pies que la rozan suavemente. Es el agua que pasa y se queda conmigo sin embargo, el agua que me acaricia, que resopla mi tacto y mi olfato y todo mi sentir. Está conmigo, bajo mis pies, me habla a la luz de la noche, me dice que se va pero se queda, juega conmigo y yo sonrío de alegría por ello, y la tomo en una mano y me la llevo a la nuca y cae sobre mi espalda, imprimiendo un lúcido frescor que hace estremecer mis huesos y mis músculos. Me la llevo a mi rostro, a mi nuevo rostro ahora, un rostro húmedo e inocente, limpio y claro, un rostro renacido para siempre. Bebo de ella, la bebo a ella o ella me bebe, nos bebemos mutuamente, somos el mismo espacio y mi sed se reconforta al penetrar el cristalino líquido entre mis labios. Empiezo a balancear mis piernas porque las he recordado, el tacto del agua ha llamado a mis piernas a balancearse, a buscar el movimiento imitando acaso el fluir del río, imitando acaso al agua, al agua clara, cristalina, en que me adentro.
Todo mi cuerpo se balancea con el agua, giro mis brazos y me dejo llevar por la corriente que corre, por el soplar líquido en que bailo, por el azul profundo que cálidamente me empuja para que sigamos jugando a encontrarnos. Sólo soy este río que está conmigo, no hay otra cosa en el mundo, incluso la luna parece un poco extraña, tan lejana y elegante, tan suya y de nadie. Pero hasta ella parece sonreír al vernos, al agua y a mí, en comunión sagrada. La luna también juega con las nubes, blancas pasan sobre lo blanco redondo, contornos blancos de rocas de espuma parecen esas nubes que ahora se marchan, dejando inmenso el círculo de la lunar blancura, religiosa y excelsa, para hacer más azul el agua y más luminosa la noche. Una estrella también parece vernos, pero es fugaz; y pronto se despide de nosotros.
domingo, 19 de junio de 2011
Posibilidades humanas

sábado, 11 de junio de 2011
Horizonte
Que mi noche sea la noche de tus días,el clamor despierto de la mañana,
la fuente que mana bajo la espuma.
Como la marea que susurra
y en el cenit de cada instante
se espera y vuelve a partir silenciosa,
mi noche ha sido sosiego e impulso,
clima y vacío al tocar tus días
de sol y futuro, de partidas sin rumbo.
Ya es hora de dormir lentamente,
de escuchar lo que yace en lo más hondo:
fuego, aire, voz de pálpito y océano
nombrando la noche sin nombre.
Nada tiene infinito, salvo tus ojos
cuando miran un horizonte a lo lejos,
buscando conquistar la distancia
con un abrazo de lágrimas y esperanzas.
Ya me voy, ya me fui. Acaso esperando llevarte.
lunes, 6 de junio de 2011
Ser despierto
Silencio de espejos,reflejos que pasan como sueños
de lo que creímos ser.
Y yo aquí. Sin saber nada. Pero aquí.
En medio de estos reflejos que se pierden.
No sabiendo. No esperando un regreso.
Te levantas y partes en tu viaje último
hacia un lugar que no existe. Solo tú existes.
Existes y eres la sombra que se esconde,
la sombra que aparece sin dueño,
la sombra que se mece en el sueño
de los que nunca durmieron
y siempre fueron
algo más que un sueño.
domingo, 5 de junio de 2011
Sociedad e indignación
Había motivos, sólo era cuestión de que llegase el momento, de que saltase la chispa que encendiera la llama, la llama de indignación que venía abrasando la paciencia de todos aquellos que viven esperando mucho más que continuadas vanidades, descuido y egoísmo a raudales por parte de esos que ostentan el poder, esa minoría de la sociedad –políticos, banqueros, empresarios- que controla el mundo casi de forma virtual, pero rabiosamente real. El movimiento ciudadano del 15-M ha supuesto un impulso para el despertar de la conciencia y –sobre todo- ha significado el paso necesario a la acción, la certeza de que la voz de un pueblo no se puede amordazar indefiniblemente cuando pervive en él la unión y fuerza capaz de llevarlo a reivindicar la libertad e igualdad que en todos los planos nos constituye y merecemos como sociedad. El escritor José Luis Sampredro, pieza ideológica clave en este movimiento, señaló en una entrevista que “lo que es seguro es el cambio” y que la cuestión es a dónde nos lleve ese cambio, algo que depende exclusivamente de lo que hagamos.Uno de los elementos dignos de encomio de este movimiento de protesta social ha sido, sin duda lo más importante, su carácter no violento, su actitud pacífica y responsable, algo que ha supuesto que creciera más y más durante esas semanas de mayo tan cruciales en nuestro panorama político. Quizá no han ocurrido grandes cambios y haga falta tiempo para que empiece a materializarse este espíritu de resistencia a un ‘antiguo régimen’ viciado y todavía presente, pero la alarma ya ha sonado, los gigantes del sistema se han preocupado bastante y es posible que sea la primera piedra de otras muchas capaces de levantar una conciencia social responsable, participativa y atenta a los desmanes de los señores del dinero y de las urnas, dispuesta a denunciar y resistir a la injusticia sin descanso, ayudando a orientar correctamente ese cambio inevitable, que a un sistema caduco, inmoral y despótico con la tierra y con los hombres, le está llegando. Si bien es cierto que se ha dicho y afirmamos que la democracia es el mejor sistema de los sistemas posibles; es hora, sin embargo, de exigir de una vez por todas una “democracia real, ya”. Y para ello el individuo debe hacerse cargo de su destino como miembro de la sociedad en que vive y participar en todos sus niveles, no sólo como simple productor y consumidor de un sistema en que sólo impera eso: producir para consumir y consumir para producir más, yendo por una espiral destructiva y lejos de las buenas intenciones con que se tomó por parte de las grandes potencias aquello que el Informe Brundtland elaborado para la ONU definió como “desarrollo sostenible”.
Se llamaron ‘indignados’ porque les habían querido desposeer de la dignidad, aunque no lo consiguieron, y esa salida a la calle, esa resistencia, fue la prueba irrefutable de ello. Sólo cabe esperar que este grito no enmudezca del todo y vuelva a oírse más pronto que tarde con igual o más fuerza, pues, tal como rezaba una pancarta en la Puerta del Sol de Madrid: “Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir”, o aquella otra llena de lirismo que decía: “Nuestros sueños no caben en vuestras urnas”. Sueños de una juventud que se ve sin trabajo, desengañada, con los bolsillos vacíos y la cabeza llena de sueños, de posibilidades y capacidades, sueños de una ciudadanía en su mayoría que ha tenido que aprender a vivir la vida de la decepción y el conformismo, pero sabiendo siempre que ellos no eran en aquello en que los querían transformar: mera masa consumista y producto de consumo para ellos, los poderosos devoradores de masas.
El peor mal es la indiferencia, el dejar hacer por nosotros lo que sólo nosotros podemos hacer: construir el mundo en que vivimos de forma justa y equilibrada, sin dejar al margen a nadie, pues nadie es mano de obra ni mero instrumento de un proyecto del capital gestionado en las grandes esferas. Aquí se ha demostrado que las grandes esferas pueden moverse y crecer juntas en las plazas públicas, por lo menos hasta que las asambleas y parlamentos ‘oficiales’ dejen de ser una pantomima de intereses y favores privados. Un pequeño libro, “¡Indignaos!”, de un veterano de La Resistencia francesa, ha conectado de nuevo con una juventud que sigue posicionándose contra el poder y a favor de los dominados. Stéphane Hessel escribió este alegato testamentario como quien deja una herencia a sus hijos y nietos, con la esperanza de que recojan lo que él trató de sembrar durante toda su vida. Ahora nos pasa el testigo y nos dice familiarmente: “Chicos, cuidado, hemos luchado por conseguir lo que tenéis, ahora os toca a vosotros defenderlo, mantenerlo y mejorarlo; no permitáis que os lo arrebaten”. Como dice Hessel, “resistir es crear”, sobre todo en estos tiempos en que nos quieren pasar una apisonadora por el intelecto y el cuerpo entero. Nuestro es el reto de ir hacia delante lo mejor que sepamos, haciendo del pensamiento creativo, de la idea constructiva, un arma cargada de futuro, como lo fuera en otros tiempos, como ha de serlo siempre.
domingo, 22 de mayo de 2011
En busca de la felicidad
domingo, 8 de mayo de 2011
Valores humanos
